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Baterías: cada vez necesito y quiero más

Baterías: cada vez necesito y quiero más

27 julio, 2015
Innovación, Investigación

La energía eléctrica es claramente la más limpia y práctica en destino, y por eso la llevamos con nosotros en multitud de dispositivos. Su mayor complejidad reside en la forma de almacenarla y poder suministrarla cuando se necesite con rendimientos elevados, a costes bajos, con amplia seguridad y sin tener que arrastrar grandes pesos o volúmenes.

La gran variedad de dispositivos que llegan a nuestras manos –y a otras partes del cuerpo–, cada vez tienen formas mejor adaptadas a nuestro organismo y las baterías de estos móviles, tabletas, libros electrónicos, MP3, MP4, relojes, gafas y otros terminales inteligentes necesitan acomodarse a estas nuevas formas.

Las compañías son conscientes de que necesitan factores de forma en las baterías que sobrepasen las habituales cilíndricas, rectangulares o de botón. Los smartphones, smartwatches, smartglasses y otros wearables demandan otras soluciones y formas que se puedan acomodar a otros espacios con diferentes diseños e incluso curvaturas.

Aprovechar todos los rincones y espacios muertos en los interiores confiere mayor capacidad a la batería y autonomía a los dispositivos. Que sea la batería la que se amolde al espacio y no el dispositivo a la batería es una estrategia que permite que los terminales sean ergonómicos, adaptables y manejables. Si la batería no condiciona el diseño, se abre un inmenso abanico de gadgets y wearables que seguramente hoy no alcanzamos todavía a imaginar.

Esta adaptabilidad puede conceder fácilmente incrementos de volumen de entre el 15 y el 20 por ciento que análogamente derivarán en horas de autonomía de los dispositivos, ¿o quizás no? Simplemente hay que conseguir suministrarles la energía suficiente para que puedan mantenerse un día entero activados con cada vez más recursos, dado que su creciente capacidad también es un reto. Mayores memorias, chipsets más rápidos, pantallas más grandes y de mayor resolución, cámaras y flash, mayores estadios de conexión a la red, Bluetooth, WiFi, etc.

Resumiendo, podemos decir que el consumo de mayor energía durante periodos de tiempo más prolongados es otro hándicap cuyo reto está contribuyendo a la rápida evolución de las baterías que hace menos de cinco años suministraban 1200-1400mAh, cuando hoy hemos doblado esa capacidad de suministro. El Samsung Galaxy Note II, el LG G3 o Xperia Z2 ya disponían de baterías capaces de suministrar 3000mAh y los nuevos equipos cada vez necesitarán y requerirán más potencia. El famoso IPhone 6 Plus supera los 2900mAh.

Battery LifeGráfico que muestra la vida de las baterías según las marcas de los distintos teléfonos móviles: http://bit.ly/1KsZFwh

Además de otras exigencias como la resistencia al polvo, vibraciones o agua, la durabilidad, la capacidad o los ciclos de carga y descarga, aparece el concepto de velocidad de carga. De hecho, numerosos institutos, universidades y por supuesto los propios fabricantes también están tratando de mejorar esta vertiente.

Por si fuera poco, científicos de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) han afirmado recientemente haber inventado una batería de iones de aluminio para teléfonos inteligentes barata, duradera y flexible, que además se recarga en tan sólo un minuto. Además de la rápida recarga y de proporcionar unos sorprendentes 7.500 ciclos de carga/descarga, la nueva batería es más segura que las actuales, las cuales ocasionalmente se recalientan y arden. Este descubrimiento, detallado en la revista Nature, es una muestra más de los caminos que estamos persiguiendo.

Mientras tanto, si estás harto de quedarte sin batería en el móvil y necesitas poder recargarlo cuando estás fuera de casa o de la oficina, una batería externa portátil puede ser la solución que buscas. Una vez superado el tedioso “efecto memoria” de las pilas de níquel e hidruros metálicos, incluso las baterías alcalinas, seguidamente te presentamos algunas de 5V que te pueden venir bien según diferentes necesidades:

Distintas opciones de pilas de 5V

Las baterías que prioritariamente estamos usando en estos dispositivos son de ion-litio con escaso efecto memoria, si bien a ello contribuye, a pesar de la creencia contraria, que no se baje más allá del 15 %. Sin embargo, el calor y la humedad son sus principales enemigos, pero con estas precauciones podemos obtener unos 1.000 ciclos de carga/descarga para una vida media de 3 años.

En los últimos años han florecido varios intentos de revolucionar estas baterías de ion-litio. La última y más sonada viene de la mano de Elon Musk al presentar la Tesla Powerwall y la Tesla Powerpack a unos precios sorprendentemente bajos y cuyo bombazo merece un artículo en particular.

Lo que sí parece claro es que el volumen de producción y la revolución en los procesos productivos puede comportar un ahorro significativo en el coste de los mismos. Los ahorros en tiempo de los procesos y un mejor aprovechamiento de todo el espacio propio de la batería están contribuyendo a esta drástica reducción de precio que, si bien se está notando en las grandes baterías, en las pequeñas realmente se nos traduce en mayores prestaciones a precios similares.

Tanto si el camino de la revolución es el proceso productivo, la tecnología de la batería o incluso sus formas una cosa parece clara: habrá una revolución en el mundo de las baterías porque el mundo la demanda y porque actualmente existe mucha investigación e innovación al respecto. Ciertamente no todas ellas están llegando todavía hasta nosotros: los usuarios que demandamos unas pantallas de más resolución, una velocidad que no desespere, una multiconexión de equipos por diferentes redes, mayores funcionalidades, multitareas para ejecución de aplicaciones simultáneas y otras características que devoran la carga de las actuales baterías a velocidades crecientes.