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El Gobierno aprueba el decreto de autoconsumo

El Gobierno aprueba el decreto de autoconsumo

El mundo se mueve hacia las energías renovables. Combinadas con el almacenamiento en baterías, convierten al autoconsumo con energía fotovoltaica en un campo a desarrollar. En España, tras una larga y tensa espera, se aprueba el decreto que regula las diferentes modalidades del autoconsumo garantizando la sostenibilidad del sistema actual.

El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes 9 de octubre el Real Decreto 900/2015, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las modalidades de suministro de energía eléctrica y de producción con autoconsumo. Cuatro años después de que el Ministerio de Industria iniciara la tramitación, esta normativa ha pasado por varios borradores y ha cambiado mucho desde aquel primer bosquejo donde se contemplaba el balance neto de intercambio energético con la red.

Finalmente, para evitar que el autoconsumo no provoque otra explosión incontrolada de energía fotovoltaica como la de 2008, la regulación aprobada garantiza que el autoconsumo no producirá un déficit notable en el sistema eléctrico. Esto beneficiará a quienes opten por una instalación para generar y consumir su propia electricidad, fotovoltaica básicamente. Mientras quieran seguir conectados a la red, deberán contribuir a todos los costes del sistema y, en virtud de ello, se introducen varios peajes: uno a la potencia del sistema (que tendrán que pagar todas las instalaciones), otro a la propia producción eléctrica (que abonarán las instalaciones mayores de 10 kW en territorio peninsular) y otro a las instalaciones mayores de 100 kW, que también abonan los generadores convencionales.

Se establecen, por tanto, dos modalidades. Una para instalaciones por debajo de 100 kilovatios de potencia instalada, en la que el productor/consumidor podrá verter a la red la energía que le sobre de su producción, pero sin cobrarla; y otra para instalaciones de más de 100 kW, en la que sí se permitirá vender esa energía sobrante. En este caso, el titular de la instalación deberá estar inscrito en el registro de productores y se le pagará la energía al precio que marque el mercado en cada momento.

El Ministerio de Industria señala que la normativa garantiza la sostenibilidad económica del sistema, al tiempo que busca impulsar la generación distribuida y la utilización de las energías renovables con el reparto adecuado de cargas. Además, evita lo que sería una situación injusta y regresiva para el resto de consumidores. El autoconsumidor aislado no pagará absolutamente nada, pero aquel que necesite seguir conectado a la red deberá contribuir a los costes del sistema.

Por eso, la normativa mantiene los peajes pero establece dos excepciones a estos cargos para los autoconsumidores extrapeninsulares. En las islas la generación convencional es más cara que la distribuida, así como también para los usuarios con una potencia contratada inferior a 10 kilovatios (kW), la cual coincide con los hogares.

Unos peajes que asume, por ejemplo, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) por la energía producida con el frenado de los ferrocarriles de Alta Velocidad y que, si no puede aprovechar otro tren alimentado por la misma catenaria, retorna a las redes. Los trenes de tracción eléctrica, al frenar, pueden convertir la energía cinética y potencial en energía eléctrica. Lo hacen a menudo, porque el freno eléctrico detiene mejor el vehículo que el freno de fricción. Esta energía autogenerada se aprovecha en el propio tren y, si éste cuenta con un freno regenerativo o de recuperación, se envía a la catenaria para que la use otro tren que circule por la misma línea o retorna a las redes eléctricas. De los tres peajes que soporta el autoconsumo convencional, uno a la potencia de la instalación, otro sobre la autoproducción y otro sobre la energía vertida a la red, el AVE sólo se ve afectado por el segundo, y se aplica, curiosamente, sobre la energía excedentaria que inyecta en el sistema.

Los AVE en la actualidad vierten a la red entre el 5 y el 10% de la energía necesaria,.

Trenes AVE

Fuentes de Adif informan de que los AVE, que en la actualidad vierten a la red entre el 5 y el 10% de la energía necesaria, además de abonar los cargos y peajes convencionales, han de desembolsar el cargo transitorio por energía autoconsumida correspondiente a la tarifa de alta tensión 6.4, que varía entre los 0,018849 y los 0,008252 euros por kWh, dependiendo de las horas en que se produzca el vertido excedentario.

Las eléctricas tradicionales han visto con recelo el autoconsumo porque amenaza su modelo de negocio. Rara era su intervención sobre la materia en la que no lo descalificaran. De hecho, Black & Veatch, en su informe sobre las direcciones estratégicas de la Industria Eléctrica en EE.UU., remarca que el 80% de las eléctricas ve la generación distribuida como una seria amenaza y que un tercio la clasifica como su mayor desafío para el futuro.

La fuerza disruptiva de la generación distribuida, y en particular del autoconsumo, perturbará las estrategias de las utilities en todo el mundo. Las eléctricas ven las energías renovables, combinadas con el almacenamiento energético a través de baterías, como la tendencia que más podría afectar a su negocio. Es por ello que el 85% de las empresas encuestadas en el mundo van a apostar por las renovables en el futuro, incrementando sus inversiones en los próximos 5 años.

Otro de los cambios importantes que tendrán que afrontar las compañías eléctricas será el mantenimiento de las redes de distribución. Las empresas tendrán que lidiar con el aumento de la generación distribuida y se prevé que hasta 2017 inviertan 60.000 millones de dólares en modernizar y reforzar la red, incluso en nuevas líneas de transmisión o subestaciones eléctricas. Son las propias compañías las que aseguran estos datos en una encuesta realizada entre mayo y junio de este año a un total de 435 empresas eléctricas mundiales.

Por ello, pese al recelo de las grandes eléctricas, sorprende que las compañías que más se han posicionado en contra de la generación solar estén cambiando de estrategia, especialmente en Alemania y Estados Unidos. También aquí en España, donde una vez conocidas las condiciones de la nueva normativa, Iberdrola ha sido la primera en dar el paso y aprovechar el nuevo mercado potenciando el desarrollo de la energía solar fotovoltaica. A su juicio, es el momento de la fotovoltaica y la tendencia se encamina hacia el autoconsumo.

Iberdrola pone a disposición de los clientes, a través de Smart Solar Iberdrolaun servicio de autoconsumo energético mediante paneles solares dirigido tanto a hogares como a empresas y regantes. Se trata de un paquete integrado que incluye el diseño, montaje y puesta en marcha de una instalación solar totalmente a medida, además de la financiación, asesoría, mantenimiento integral, gestión y supervisión de la planta gracias a herramientas web y novedosas aplicaciones. Asimismo, una de las grandes aportaciones que ofrece la eléctrica es la oferta de toda la energía de respaldo que pueda necesitarse. Además, el cliente podrá estar informado en cualquier momento del funcionamiento de la instalación por web a través de su PC o Smartphone. Así, podrán disponer de información en tiempo real del estado de su instalación solar, la producción diaria de la misma y la evolución histórica de la energía consumida.

Probablemente otras compañías no tardarán en seguir sus pasos. De momento, conviene esperar para poder tener varias ofertas y sopesar con mejor juicio la posible rentabilidad como uno de los criterios de peso para decantar nuestro compromiso por la defensa del medio ambiente y el desarrollo sostenible.