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Es fantástico: el futuro digital de la electricidad se abre camino en la Costa Azul

Es fantástico: el futuro digital de la electricidad se abre camino en la Costa Azul

La comuna de Carros, al sur de Francia, abarca un frondoso valle escondido a poca distancia de Niza y las playas de la Costa Azul. Como en la mayor parte de la Provenza, esta ciudad medieval de 11.000 habitantes crece cada verano con los turistas que buscan broncearse y sorber vino rosado. Sin embargo, pronto podría convertirse en un imán para las personas interesadas en el sol por una razón bien distinta.

Esta población alberga la primera red solar inteligente del mundo, un sistema que podría permitir a las ciudades generar algún día energía más limpia más cerca de los clientes. «Éste es un prototipo para un sistema integral, del consumidor al almacenamiento, a la red de distribución y de vuelta a la transmisión», dice Laurent Schmitt, jefe de estrategia de redes inteligentes en GE Grid Solutions.

Carros se encuentra en el extremo más alejado de la red de transmisión francesa.

Arriba: Carros se encuentra en el extremo más alejado de la red de transmisión francesa. Esto hace que sea el lugar perfecto para un proyecto de red digital de ERDF y GE. Imagen superior: Puerto de Niza.

La unidad de negocio de GE y el operador francés de distribución de red ERDF, los cuales pasaron los últimos cuatro años construyendo la red, escogieron Carros debido a su ubicación remota en la red de transmisión de Francia. Pese a su proximidad a Niza, Carros depende de una sola línea de alimentación eléctrica. Esto eleva el riesgo de apagones, especialmente en los frenéticos meses de julio y agosto, cuando la demanda se dispara. Un parque industrial local es otra empresa que está cobrando impuestos por el uso de la línea.

Irónicamente, los paneles solares parecerían la solución obvia para añadir más energía. Pero en el pasado simplemente causaban más problemas, y a menudo debían ser apagados porque generaban más electricidad de la que la red podía transportar. «Esto causó un problema realmente complejo que ERDF quería resolver», sostiene Schmitt. «Si lo conseguimos justo aquí, tendremos una prueba sólida de que podemos hacerlo en cualquier lugar.» Schmitt cree que el mercado de redes inteligentes estará valorado en 50 millones de euros en 2020.

El equipo comenzó por modernizar la red existente con software y conmutadores automáticos, colocó paneles solares en más de 500 edificios e instaló una batería centralizada de un megavatio para almacenar y liberar el exceso de electricidad. El resultado es una red inteligente que puede ser más flexible y eficiente en el envío de energía a la red.

Una red inteligente como la de Carros podría reducir los costes de generación en un 20 por ciento.

GE estima que una red inteligente como la de Carros podría reducir los costes de generación en un 20 por ciento, ya que disminuye la necesidad de crear un exceso de capacidad de generación energética.

Una parte del software de GE, denominado sistema de gestión de los recursos de energía distribuida, permite a los operadores encajar información sobre el consumo de los medidores inteligentes con las previsiones de carga, las actualizaciones de estado de la red y los pronósticos del tiempo.

El software, por ejemplo, permitió a los operadores ofrecer un subsidio mediante un mensaje de texto a un tostador de café local en caso de que la compañía encendiese sus hornos cuando los paneles solares vecinos estaban generando electricidad en exceso. «Nosotros cargamos la energía y el tostador de café funciona a un precio más barato, ya que obtienen una subvención del operador de red para consumir energía durante este período», apunta Schmitt. Los operadores de red utilizaron el mismo incentivo para que los habitantes encendieran los calentadores de agua durante los picos solares.

Cuando el negocio local no puede absorber toda la electricidad adicional, la batería y demás software de GE entran en acción. Los ingenieros acoplaron la batería a la tecnología de gestión de carga que agota o recarga baterías basadas en la demanda eléctrica de la red.

Los paneles solares en Carros pueden enviar energía a la red o a las baterías de carga.

Los paneles solares en Carros pueden enviar energía a la red o a las baterías de carga. Crédito de la imagen: GE.

En el parque empresarial de la ciudad, 15 clientes con paneles solares instalados se convirtieron también en una isla, generando y almacenando energía suficiente para desconectarse de la red en determinados momentos. Schmitt dice que el aislamiento será especialmente útil en economías emergentes donde las redes no son fiables.

Aunque el mercado de almacenamiento de energía en baterías sigue siendo minúsculo hoy en día, podría llegar a 10 gigavatios de capacidad instalada en 2020, afirma GE. Almacenar energía procedente de fuentes renovables, como la energía solar y la eólica, así como alimentar a la red eléctrica con ella, impulsará la mayor parte de la demanda.

GE calcula que una red inteligente como la de Carros podría reducir los costes de generación de energía en un 20 por ciento al disminuir la necesidad de desarrollar un exceso de capacidad de generación energética. También mitigará la huella de carbono en la zona.

Un trabajador de pie dentro de una batería de almacenamiento.

Un trabajador de pie dentro de una batería de almacenamiento. Crédito de la imagen: GE.

El proyecto es sólo uno de muchos a escala global donde GE está testando formas innovadoras de mejorar las redes. A nivel mundial, se espera que la demanda eléctrica se eleve hasta un 70 por ciento en 2030, según la Agencia Internacional de la Energía, creando un mercado de 12 trillones de dólares. La creciente demanda en India, China, África, Oriente Medio y el sureste asiático impulsará gran parte del crecimiento. En esos mercados, el carbón seguirá desempeñando un papel importante, pero se espera que las energías renovables representen una cuarta parte de la diversidad energética en 2050.

 Eso coloca a la industria eléctrica al borde de una revolución digital global que nos está dirigiendo a una idea totalmente nueva en la generación energética: la energía distribuida. Con las energías renovables en combinación, comienza a tener sentido tener plantas menores y más limpias al servicio de comunidades más pequeñas. Al igual que en Carros, la idea es generar un poco de electricidad a nivel local para reducir la tensión en la red, disminuir los costes energéticos y reforzar la flexibilidad.