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Steve Gullans: ser humano es adaptarse

Steve Gullans: ser humano es adaptarse

25 noviembre, 2015
Innovación, Nuevas tecnologías
Por Steve Gullans, director gerente, Excel Venture Management
 

El ritmo de la innovación puede estar acelerándose, pero nuestra capacidad de adaptación a las últimas tecnologías permanece inalterable.

La tecnología no es un obstáculo para la humanidad. Los seres humanos evolucionan: conductualmente, físicamente, moralmente y biológicamente.

Durante muchos milenios, los humanos emigraron por el mundo adaptándose a cambios climáticos, depredadores, alimentos, agentes patógenos, tribus rivales y un sinfín de obstáculos y oportunidades. Ser humano es adaptarse.

La vida actual se asemeja muy poco a la de hace sólo un par de siglos. Entonces, la vida era corta, habitualmente violenta, hostil durante los largos inviernos, traicionera para las mujeres embarazadas, a menudo ligeras en calorías, sujeta a plagas inesperadas, ocupada con pocas actividades de recreo y miserable de tantas maneras que la mayoría de la gente hoy no envidia para nada aquellos tiempos.

Afortunadamente, la tecnología también evoluciona. Las tecnologías innovadoras, creadas por los seres humanos en beneficio propio, se encuentran entre los principales motores de los cambios en la condición humana. La selección darwiniana de supervivencia y reproducción se ha expresado a sí misma de formas inesperadas a través de la mente humana, la cual anda siempre en busca de crear, inventar, desarrollar, mejorar y avanzar. Todos conocemos la historia: herramientas de piedra llevaron a la escritura, acueductos, impresión, herramientas de labranza, calefacción, electricidad, medicinas, ordenadores, satélites, terapia génica y mucho más. Actualmente, sobrevivir a la vejez y reproducirse es posible con más certeza que nunca gracias a las tecnologías artificiales: antibióticos, alimentos nutritivos y abundantes, tratamientos de fertilidad, cesáreas, etc. Las tecnologías desarrolladas por el hombre han cambiado nuestras vidas, generalmente a mejor.

Consideremos la biotecnología, una disciplina joven que está empezando a transformar tratamientos de enfermedades. Cuando Richard Nixon declaró la «guerra contra el cáncer» en 1971, poco nos percatamos de que requeriría la invención de nuevos campos enteros ante la perspectiva de que la cura a largo plazo podría estar al alcance. Con el desarrollo de la ingeniería genética, la imagen molecular, la genómica, los biomarcadores, la biomanufactura y un sinfín de otras tecnologías, ahora estamos viendo grandes avances. Las terapias contra el cáncer son ahora más precisas, menos tóxicas y capaces de prolongar la vida. En cuanto a las mutaciones genéticas congénitas raras, la terapia génica personalizada está curando a niños en la Unión Europea y China. Tras un estancamiento de 30 años en la aprobación de medicamentos por la FDA, 2014 fue testigo de una subida de nuevos fármacos.

Finalmente, la mente humana es capaz de comprender las complejidades de nuestras propias soluciones biológicas y de diseño. El optimismo reina en el tratamiento de las enfermedades humanas.

Para no ponernos demasiado eufóricos, cabe recordar que los seres humanos tienen una tendencia innata para emprender innovaciones un paso más allá ─a menudo buscando mejoras en el rendimiento o la belleza, una vez que algo es relativamente seguro y asequible─. Las hormonas de crecimiento humano, la Epo, el bótox y la técnica Lasik fueron todos llevados a cabo mediante aplicaciones médicas.

Afortunadamente, mientras que los excesos y los errores pueden ocurrir, y ocurren, históricamente los seres humanos encuentran una forma de coevolucionar con las nuevas tecnologías, aunque puede conllevar tiempo, nuevos códigos legales y morales e incluso polémicos debates y luchas. Recordemos, Sócrates lamentó la expansión de la escritura porque creía que las generaciones futuras perderían el arte de la memoria. Inicialmente, algunas ciudades se opusieron al alumbrado eléctrico; los luditas del siglo XIX destruyeron la primera maquinaria textil; y hoy en día muchas personas educadas consideran el arroz dorado como un mal, aunque puede prevenir la ceguera infantil.

Los debates actuales acerca de cómo la tecnología moderna nos perjudica a nosotros mismos, a nuestros hijos, a nuestra sociedad y a nuestro medio ambiente no son nuevos. De alguna manera, los humanos han encontrado sus formas de ajuste y adaptación.

Entonces, ¿qué aspectos son hoy ─si los hay─ diferentes? El ritmo y la escala. El ritmo de innovación se está acelerando, tal como Ray Kurzweil y otros señalan. Las tecnologías aparecen a un ritmo exponencial, ya que se construyen de forma acumulativa entre sí, a través de distintas disciplinas. Por otra parte, con 7.000 millones de personas en la tierra, las nuevas tecnologías pueden afectar a casi todo el mundo de alguna manera, por no hablar de al planeta en su totalidad: calentamiento global, dedicación electrónica constante, vivir “demasiado”.

Creo que el espíritu y la mente humana pueden afrontar las próximas oleadas tecnológicas. Los mayores desafíos requerirán soluciones multigeneracionales y multiculturales. Sin embargo, el aspecto que más nos incomoda hoy en día es que los humanos necesitarán cambiar: nuestras mentes, nuestros cuerpos, nuestros comportamientos, nuestras prioridades, nuestros deseos para nosotros y nuestros hijos.

Como en el pasado, gracias a la imaginación humana y la perseverancia, adoptaremos nuevas vías para cambiarnos a nosotros mismos y a nuestro mundo para mejor. Y ya que ser humano significa ser capaz de adaptarse, cambiar de rumbo y evolucionar, aprenderemos a abrazar el cambio que creamos, en gran parte porque vamos a dirigir el curso de nuestra propia evolución,  ética y lógicamente, de maneras que son fundamentalmente humanas.

La interfaz entre la tecnología y el cerebro será también explorada en el tercer episodio de la serie documental ‘Breakthrough’, “Descifrando el cerebro”, dirigida por Brett Ratner. La serie, dividida en seis partes, ha sido desarrollada por GE y National Geographic Channel, y se emite los domingos a las 9 pm ET en el canal NatGeo.

Imagen superior: Cortesía de Thinkstock.

El doctor Steve Gullans es científico, autor, empresario e inversionista

El doctor Steve Gullans es científico, autor, empresario e inversionista. El exprofesor de Harvard es también coautor de “La evolución de nosotros mismos”, una perspectiva ingeniosa en la evolución humana actual.